Quesadillas Tex-Mex de frijoles negros con crema de aguacate y edamame
Hay recetas que llaman la atención precisamente porque mezclan cosas que uno no espera encontrar juntas.
Estas quesadillas parten de una combinación muy reconocible dentro de la cocina Tex-Mex: tortillas, frijoles negros, maíz, chile, pimiento y queso fundido. Hasta ahí, todo bastante familiar. Pero el acompañamiento cambia completamente la idea: en lugar de un guacamole clásico, llevan una crema de aguacate y edamame.
El edamame no es un ingrediente tradicional de la cocina mexicana. Es soja verde joven, mucho más asociada a las cocinas de Asia oriental. Y precisamente por eso me pareció interesante probar esta combinación.
El resultado funciona sorprendentemente bien: las quesadillas quedan crujientes por fuera, cremosas y sabrosas por dentro, mientras que la crema de aguacate y edamame aporta frescura, una textura diferente y un sabor más suave que el de un guacamole tradicional.
Una de esas recetas que encaja perfectamente en Mi cocina entre mundos.
Porciones: 2
Tiempo de preparación: unos 40–45 minutos
Ingredientes
Para las quesadillas
- 4 tortillas de trigo, de unos 20 cm
- 140 g de frijoles negros cocidos y escurridos
- 75 g de maíz dulce escurrido
- ½ pimiento rojo
- ¼–½ cebolla roja, según el tamaño
- ½ chile rojo fresco, o al gusto
- 100–120 g de cheddar rallado
- ½ cucharadita de comino molido
- 2 cucharadas de cilantro fresco picado
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Sal
- Pimienta negra
Para la crema de aguacate y edamame
- 125 g de edamame congelado y pelado
- 1 aguacate maduro
- 2 cucharadas de zumo de lima
- Sal
- Pimienta negra
- Unas hojas de cilantro para decorar
Preparación
1. Preparar los ingredientes
Escurrir los frijoles negros y enjuagarlos brevemente bajo agua fría. Dejarlos escurrir bien.
Escurrir también el maíz.
Cortar el pimiento rojo en cubitos pequeños. Picar finamente la cebolla y el chile. Si se quiere reducir el picante, retirar las semillas y las partes blancas interiores del chile.
Picar el cilantro y reservar.
2. Cocer el edamame
Poner agua a hervir en un cazo.
Añadir los edamames congelados y cocerlos durante unos 4–5 minutos, o hasta que estén tiernos pero todavía firmes.
Escurrir y pasar brevemente por agua fría.
Reservar aproximadamente 25–30 g de edamame entero para incorporar posteriormente a la crema. El resto se triturará con el aguacate.
3. Preparar el relleno
Calentar el aceite de oliva en una sartén a fuego medio.
Añadir la cebolla y cocinar durante unos 2 minutos.
Incorporar el pimiento rojo y continuar cocinando durante unos 3 minutos.
Añadir el chile, el maíz y el comino. Salpimentar ligeramente y cocinar durante otros 2 minutos, removiendo de vez en cuando.
Incorporar finalmente los frijoles negros y cocinar durante 1–2 minutos más.
Retirar del fuego, añadir el cilantro fresco y mezclar con cuidado.
Probar y ajustar de sal, pimienta o comino si fuera necesario.
Crema de aguacate y edamame
Con Thermomix®
Poner en el vaso el aguacate, unos 95–100 g de edamame cocido, 2 cucharadas de zumo de lima, una pizca de sal y pimienta negra.
Triturar 10 segundos / velocidad 5.
Bajar los ingredientes de las paredes del vaso con la espátula y triturar nuevamente 10–15 segundos / velocidad 6.
Si la crema estuviera demasiado espesa, añadir una cucharadita adicional de zumo de lima.
Incorporar después los edamames enteros reservados y mezclar suavemente con la espátula.
Sin Thermomix®
Colocar el aguacate, el edamame, el zumo de lima, la sal y la pimienta en un procesador de alimentos o vaso de batidora.
Triturar hasta obtener una crema espesa y homogénea.
Incorporar al final los edamames enteros reservados.
Montar las quesadillas
Colocar una tortilla sobre una superficie de trabajo.
Distribuir una parte del relleno dejando aproximadamente 1–1,5 cm libres alrededor del borde.
Añadir una capa generosa de cheddar rallado.
Cubrir con una segunda tortilla.
Repetir el proceso para preparar la segunda quesadilla.
Dorar en la sartén
Calentar una sartén antiadherente a fuego medio-bajo.
Colocar una quesadilla y cocinar durante unos 3–4 minutos por el primer lado, hasta que esté dorada y crujiente.
Dar la vuelta con ayuda de una espátula ancha.
Cocinar durante otros 2–3 minutos, hasta que el queso esté completamente fundido.
Retirar y dejar reposar aproximadamente 1 minuto antes de cortar.
Repetir con la segunda quesadilla.
Presentación
Cortar cada quesadilla en cuatro triángulos.
Servirlas calientes acompañadas de la crema de aguacate y edamame.
Decorar la crema con algunos edamames enteros y unas hojas de cilantro fresco.
Añadir unos gajos de lima al plato para servir.
Nota
Aunque esta receta utiliza ingredientes asociados a la cocina Tex-Mex, la crema de aguacate y edamame es una combinación contemporánea y no pretende ser un guacamole tradicional.
El edamame puede encontrarse congelado, con o sin vaina. Para esta receta resulta especialmente práctico utilizarlo ya pelado.
En Alemania suele encontrarse como Edamame geschält o Edamame ohne Schale. En otros países también puede aparecer como edamame, soja verde o soya verde.
Mi resultado
El cheddar funcionó especialmente bien en esta preparación: aporta suficiente sabor y funde perfectamente sin dominar el relleno de frijoles y verduras.
La crema de aguacate y edamame fue la parte más inesperada del plato. Tiene una textura algo más firme que un guacamole tradicional y el edamame le aporta un sabor vegetal suave que combina muy bien con las quesadillas calientes.
