Acelgas salteadas con limón y almendras
Una guarnición caliente, sencilla y llena de sabor, con el frescor del limón y el toque crujiente de las almendras. Para esta preparación utilicé acelgas de varios colores. Su mezcla de hojas verdes y tallos amarillos, rosados y rojizos convirtió una verdura cotidiana en un plato especialmente vistoso.
En casa también probé las acelgas acompañadas de macarrones: una forma sencilla de transformar la guarnición en un plato principal. Aunque aquella vez olvidé incorporar la mantequilla, decidí conservarla en la receta como un pequeño toque para redondear el sabor.
Ingredientes
Para 2 porciones · Aproximadamente 15 minutos
- 250–300 g de acelgas, preferiblemente de varios colores
- 20 g de almendras laminadas
- 15 ml de aceite de oliva
- 10 g de mantequilla
- 5 ml de zumo de limón
- ½ cucharadita de ralladura de limón
- Sal y pimienta al gusto
- Una pizca de nuez moscada (opcional)
Para convertirlo en plato principal (opcional): macarrones u otra pasta corta cocida.
Preparación en sartén
- Preparar las acelgas. Lavarlas cuidadosamente para eliminar restos de tierra. Separar los tallos de las hojas; cortar los tallos en trozos pequeños y las hojas en tiras anchas.
- Tostar las almendras. Calentar una sartén sin aceite y dorar suavemente las almendras laminadas durante 1–2 minutos, removiendo para evitar que se quemen. Retirar y reservar.
- Saltear los tallos. Calentar el aceite de oliva en la misma sartén. Añadir los tallos y cocinar 4–5 minutos, removiendo, hasta que comiencen a ablandarse.
- Incorporar las hojas. Añadir las hojas y saltear unos 3–4 minutos, hasta que estén tiernas sin perder del todo su textura.
- Terminar con limón. Añadir la mantequilla, dejarla fundir, e incorporar el zumo y la ralladura de limón, sal, pimienta y, si se desea, nuez moscada. Mezclar brevemente.
- Servir. Repartir las acelgas calientes y espolvorear las almendras tostadas por encima para mantener su textura crujiente.
Opción con Thermomix®
Para que las almendras queden bien tostadas, es preferible dorarlas aparte en una sartén. Lavar las acelgas y cortar por separado tallos y hojas.
- Verter el aceite en el vaso y calentar 2 min / 120 °C / velocidad cuchara.
- Añadir los tallos y cocinar 4 min / 120 °C / giro inverso / velocidad cuchara.
- Incorporar las hojas, sin sobrepasar la capacidad del vaso, y programar 3 min / 120 °C / giro inverso / velocidad cuchara. Si hace falta, prolongar ligeramente la cocción.
- Añadir mantequilla, zumo y ralladura de limón, sal, pimienta y nuez moscada si se desea; mezclar 30 seg / giro inverso / velocidad cuchara.
- Servir con las almendras tostadas.
El salteado en sartén permite controlar mejor la textura y el dorado; los tiempos en Thermomix® pueden variar según la cantidad y el tamaño de los trozos.
Cómo servirlas
Funcionan como guarnición caliente de carnes, pescados y huevos. También pueden servirse sobre macarrones u otra pasta corta cocida, como hice en casa, para obtener un plato más completo.
Consejos de compra según el país
En Alemania
Busca Mangold en supermercados y mercados semanales (Wochenmarkt). Las variedades multicolores se venden como bunter Mangold o Rainbow Mangold. Las almendras laminadas son Mandelblättchen y el limón, Zitrone.
En España
Las acelgas se encuentran en fruterías, mercados municipales y supermercados. Las variedades verdes también sirven; las almendras laminadas suelen encontrarse entre los frutos secos o productos de repostería.
En Latinoamérica
Busca acelgas en mercados municipales, verdulerías y supermercados según la temporada. Si no hay variedades de colores, utiliza acelgas verdes. Las almendras laminadas pueden sustituirse por almendras cortadas en láminas finas o picadas de manera gruesa.
En Estados Unidos y otros países de habla inglesa
Las acelgas se conocen como Swiss chard, y las variedades multicolores como Rainbow chard. Las almendras laminadas se venden como sliced almonds.
Consejos para un mejor resultado
- No olvidar la mantequilla: aunque en mi primera preparación no la añadí, la mantengo en la receta porque complementa el limón y las verduras.
- Vigilar las almendras: se doran rápidamente y conviene retirarlas a tiempo.
- No cocinar demasiado las hojas: deben quedar tiernas, con un poco de estructura y color.
- Ajustar el limón: la idea es dar frescura, no ocultar el sabor de la acelga.
- Con pasta: los macarrones son una alternativa para convertir esta guarnición en un plato principal.
Mi experiencia en la cocina
Las acelgas de colores dieron al plato una presentación muy atractiva. Me gustó especialmente el contraste entre las hojas salteadas, el limón y las almendras crujientes. También las serví con macarrones, lo que convirtió una sencilla guarnición en una comida caliente. Aunque aquella vez no utilicé mantequilla, acordé conservarla como parte de la receta para la próxima preparación.
