Fabada asturiana casera: receta tradicional paso a paso
La fabada asturiana es uno de los grandes clásicos de la cocina española: fabes tiernas, caldo sabroso y el aroma del chorizo, la morcilla y el jamón curado. Esta vez probé dos métodos independientes, olla de presión y Thermomix®, para descubrir cuál conservaba mejor la textura de las fabes.
Mi experiencia: la olla de presión y la Thermomix® con protector de cuchillas dieron resultados muy parecidos. En mi prueba con Thermomix® no utilicé el protector de cuchillas y las fabes se rompieron hasta quedar casi como puré. Por eso comparto la experiencia y las precauciones para quien prefiera utilizar el modo Cocción lenta. Elige uno de los dos métodos; no necesitas usar ambos.
Información de la receta
Raciones: aproximadamente 4 generosas. Remojo: 10–12 horas. Preparación: 20 minutos, más cocción y reposo.
Ingredientes
- 500 g de fabes asturianas secas (o frijoles blancos grandes)
- 200 g de panceta fresca entera
- 1 cebolla pelada
- 2 chorizos asturianos
- 2 morcillas asturianas
- 1 hueso de jamón serrano
- 1 diente de ajo, opcional
- Agua, cantidad necesaria
- Sal al gusto
El hueso de jamón es el que queda de una pierna de jamón serrano u otro jamón curado similar después de cortar la carne. Los restos de jamón y grasa aportan sabor al caldo. Conviene pedirlo troceado, sin astillas.
Preparación previa
- Dejar las fabes en remojo en abundante agua fría durante 10–12 horas. Escurrir.
- En nuestra adaptación seguimos un hervor previo de 15 minutos en agua limpia; después escurrimos de nuevo. Este hervor no es imprescindible en todas las recetas tradicionales.
- Preparar el resto de los ingredientes. Reservar las morcillas para el final.
Método 1: olla de presión
- Colocar las fabes, panceta, chorizos, cebolla y hueso de jamón en la olla. Añadir el ajo si se utiliza.
- Cubrir con agua aproximadamente 2–3 cm por encima, sin superar el límite de llenado para legumbres indicado por el fabricante.
- Cerrar y llevar a presión. Cocinar aproximadamente 25–35 minutos desde que alcance la presión de trabajo; ajustar según el modelo de olla y la variedad de fabes.
- Dejar que la presión se libere naturalmente. Abrir únicamente cuando sea seguro y comprobar si las fabes están tiernas; prolongar la cocción si es necesario.
- Incorporar las morcillas y cocinar suavemente, ya sin presión, hasta que estén completamente cocidas y calientes, evitando que se rompan.
- Probar el caldo y ajustar la sal solo al final. Reposar unos 30 minutos antes de servir.
Método 2: Thermomix® con protector de cuchillas
Importante: sin protector de cuchillas las fabes se rompieron. Repetí la preparación con el protector compatible y el resultado fue casi igual al obtenido en la olla de presión. Utiliza el modo Cocción lenta conforme a las instrucciones del fabricante. También probé la preparación con el protector de cuchillas instalado: las fabes conservaron su forma y el resultado fue casi igual de bueno que en la olla de presión.
- Instalar el protector de cuchillas según las instrucciones del equipo.
- Introducir únicamente la cantidad de fabes, carnes y agua que quepa con seguridad, respetando la capacidad y las restricciones del modo Cocción lenta. Para los 500 g de fabes secas de esta receta puede ser necesario cocinar en tandas.
- Seleccionar el modo Cocción lenta y seguir los ajustes de temperatura y duración admitidos por el modelo. Comprobar que las fabes estén bien cocidas antes de servir.
- Cocinar las morcillas aparte, a fuego suave, en un poco de caldo hasta que estén completamente hechas; incorporarlas con cuidado al final.
- Dejar reposar y ajustar la sal.
El giro inverso y la velocidad cuchara, por sí solos, no sustituyen la protección de las fabes durante una cocción prolongada.
Cómo conseguir los ingredientes fuera de España
Guatemala y otros países de Latinoamérica
En Guatemala las fabes pueden buscarse como frijoles blancos o piloyes blancos. No son necesariamente la misma variedad asturiana, pero pueden servir como alternativa; conviene elegir los más grandes y cremosos disponibles. En otros países se conocen como alubias, porotos o judías blancas. Busca chorizo español curado o ahumado y morcilla española en tiendas de productos importados. Para la panceta, pide barriga de cerdo o tocino fresco sin ahumar.
Estados Unidos
Busca Asturian fabes, fabada beans o large dried white beans; Spanish chorizo, Spanish morcilla, fresh pork belly y Spanish cured ham bone. El chorizo fresco mexicano no tiene el mismo sabor que el asturiano.
Reino Unido
Busca Asturian fabes o large white beans, Asturian chorizo, Spanish morcilla, pork belly y Spanish cured ham bone en tiendas españolas especializadas.
Alemania
Busca fabes asturianas en tiendas españolas; como alternativa, große weiße Bohnen o Butterbohnen secas. Para la panceta, frischer Schweinebauch sin ahumar. El chorizo, la morcilla y el hueso de jamón serrano suelen encontrarse en comercios españoles especializados.
En cualquier país, comprar un paquete de compango asturiano puede facilitar la búsqueda del chorizo, la morcilla y la panceta. Comprueba siempre su contenido.
Consejos para una fabada cremosa
- Evita remover las fabes innecesariamente para que conserven su forma.
- Añade la morcilla al final para reducir el riesgo de que se deshaga.
- Prueba antes de salar: el compango y el hueso de jamón ya aportan sal.
- Si el caldo queda muy líquido, aplasta unas pocas fabes cocidas y devuélvelas al guiso.
- Guarda las sobras rápidamente en refrigeración y recaliéntalas suavemente.
Lo que aprendí preparando esta fabada
Dividí los ingredientes entre la Thermomix® y la olla de presión para comparar ambos métodos. No mezclé las dos preparaciones al final: la parte cocinada sin protector de cuchillas en Thermomix® quedó demasiado rota. La olla de presión y la Thermomix® con protector de cuchillas conservaron bien las fabes, con resultados muy similares.
La cocina también consiste en experimentar, reconocer lo que no salió como esperábamos y mejorar la próxima vez. Eso es parte de lo que compartimos en Mi cocina entre mundos.
